SITGES, FESTIVAL DE
82. Animados por el éxito del Festival de Tàrrega, convencimos al
CIRC PERILLÓS y a PEP BOU para participar en el FESTIVAL DE SITGES. Nos costó muchas horas de espera, en la salita pertinente, coincidir con RICARD SALVAT y convencerle de que crease un OFF SITGES que nos diese la oportunidad de actuar. El entusiasmo que pusimos, o la insistencia probablemente, forzó a RICARD SALVAT (gracias) a darnos un hueco en la programación.
El circo se instaló en la playa. El viento también; lo que amenazaba con convertir a la carpa en cometa en cualquier momento. El (escaso) público estaba demasiado ocupado en ver toda la programación oficial y suspendíamos cada día. Los del PERILLÓS, hartos de montar guardia con la maza para clavar las estacas que el viento arranacaba, apelaron a una ley del circo que dice que si estás tres días sin público, tienes que cambiar de localidad. Total, que pusimos en marcha un dispositivo de emergencia, montamos un pasacalles y anunciamos a bombo y platillo (cortesía Perillós) que esa noche se hacía la última actuación ("NI MUJERES BARBUDAS NI HOMBRES CañÓN", íbamos gritando). Por si aquel reclamo no fuera suficiente, antes de empezar una actuación que tenía lugar en un "entoldado" vecino, avisamos que en cuanto acabase esa función, empezaría la nuestra en la carpa contigua.
El dispositivo publicitario funcionó. La carpa se llenó, o nos lo parecía. Mucho eran miembros del jurado que exhibieron sus pases para no pagar, otros, aficionados con cara de lástima. Daba lo mismo, lo importante era demostrar que teníamos un espectáculo (que iluminaba el polifacético PEP BOU, convertido en técnico de todo para la ocasión.
A la salida, el éxito, las promesas de que tenéis que actuar en un horario racional, jurados que ahora querían pagar su entrada…
Al día siguiente Salvat, que había oído ecos de nuestra actuación, nos invitaba a comer y nos proponía llenar un hueco en un entoldado.
Unos días más tarde, horas antes de la entrega de premios, JAIME SALOM nos ve y nos pregunta preocupado si pensamos asistir a la ceremonia de entrega de premios; una pregunta misteriosa que hace que nos presentemos en la gala vestidos con los smokings de la función y es así, comiendo un bocadillo en las últimas filas del TEATRE PRADO como oímos pronunciar nuestro nombre como ganadores de un premio que se acaban de inventar para la ocasión. Tanto es así, que nuestro Galardón lleva el nombre de una compañía que no ha venido a recogerlo; por lo bajinis nos dicen que en una semana nos llegará el nuestro.