|
WHISQUI, PONERSE UN
En una de las obras de Lina Morgan (o quizá en todas), el galán de turno, anunciando que le apetecía tomarse un trago, iba hasta el inevitable mueble bar y de espaldas al público se servía un whisqui. En ese momento, Lina desarrollaba todo su hilarante repertorio de muecas y torsiones de menisco hasta que decidía dar el pie para que el actor pudiese incorporarse a la escena después de haberse estado sirviendo whisqui durante cinco minutos. “Ponerse un whisqui” es ese momento donde estás a merced de lo que haga tu compañero.
|