ZARAGOZA
El primer bolo cobrado. Año 82. Fiestas del Pilar. Nos salió después de nuestro paso por el festival de Tàrrega. Unas 80.000 pesetas. Y 80 por hora era la velocidad máxima de nuestra furgoneta. Cuando llegamos a Zaragoza, merendamos, y al pagar nos dimos cuenta de que nadie llevaba un duro. Tuvimos que pedir un adelanto a PILUCA ARIZA, la delegada de cultura para poder pagar la cuenta. El bolo tuvo que retrasarse porque nos habíamos olvidado la trompeta del espectáculo y no empezamos hasta que
COMEDIANTS nos dejó una trompeta normal que, para los efectos, cumplía perfectamente.